miércoles, 3 de febrero de 2010

2D y que!..... a mi tampoco me gusta AVATAR


Imagina un limón sobre la mesa del ordenador que en estos momentos te esta sirviendo para leer esto. Imagina simplemente que lo partes en 4 trozos, imagina que te metes en la boca un trozo jugoso de ese brillante limón.... ¿lo estás viendo? ...
Pues deja de segregar saliva... si puedes.

Esto es AVATAR: un limón y el efecto de segregación salivar a una escala muchísimo mayor, a la escala de la percepción sensorial máxima, una simple visualización que altera nuestros sentidos etiquetando en nuestra mente un nuevo tipo de percepción sensorial, que a pesar de su impacto está vacía de contenido emocional, es vacuo, y predispone simplemente a engrandecer el genio de una industria que manipula los sentidos de la gente para ganar dinero y seguir manipulándonos.

Suena francamente apocalíptica la cuestión, pero es que no puedo reprimir mi discurso hacia una moderación crítica y con la corrección convencional exigida por el sistema.

El Sr. Cameron y sus asesores saben, como todo buen cineasta del Siglo, que las actitudes vitales referidas al miedo, la desesperación, el amor, el goce y todas aquellas que nos hacen humanos independientes se contienen en el órgano de las emociones y el raciocinio humano: en las debilidades y en las fortalezas del cerebro.

Pues bien; el argumento de AVATAR es una verdadera porquería sin contenido emocional alguno. Lo único que aporta es una nueva y peligrosa tecnología de visualización, que ya se conocía desde la aplicación de los estroboscopios.

Para lo único que sirve esta nueva tecnología es para que los screeners y los riepadores de DVDs comerciales, cuelguen impunemente en la red formatos de videos originariamente en 3D, que luego en la tele de casa sean una deformación visual. Lo cual, poco importa dado que la deformación del film viene ya dada por su contenido emocional nulo.

AVATAR NO APORTA NADA. AVATAR ES UN FRAUDE.

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Abraham Abulafia fue un cabalista español, nacido en Zaragoza (1240-1291) que vivió en Tudela y viajó por Tierra Santa en 1260. Entre otras obras escribió un comentario a la Guía de perplejos de Maimónides.